jueves, 15 de noviembre de 2018

Los animales no humanos domesticados, también son víctimas del especismo


Existe una creencia muy extendida, que da por sentado que los perros, gatos y otros animales no humanos domesticados, están en una mejor posición que el resto, por el hecho de vivir con los humanos y no terminar en sus platos - al menos en occidente -.

La explotación no es incorrecta solamente si existe violencia explícita, lo inmoral no lo determina si las personas no humanas terminan en nuestro estómago o si son molidas a golpes. El uso de animales no humanos para beneficio humano, como se ha insistido desde el enfoque abolicionista, es inmoral bajo cualquier circunstancia.


¿Acaso unos intereses son más relevantes que otros? No veo ningún argumento sólido para considerar que un ave secuestrada en una casa, donde quizás recibe mimos, es alimentada correctamente, es protegida de las inclemencias del tiempo, pero obviamente no es libre, no puede llevar a cabo sus propósitos, sino que cumple los caprichos humanos, como un ornato viviente; tenga una mayor consideración moral que un ave que se encuentra en un matadero. De hecho su esclavitud/explotación es más prolongada, incluso son afectadas psicológicamente por no poder ser libres ni poder llevar a cabo sus propios propósitos.

Insistimos en que hay elementos para considerar a los demás animales como personas no humanas, que tienen intereses relevantes, como vivir, ser felices, ser libres, no ser usados para fines de otros, poseer. Entonces, si estamos de acuerdo con esto, no podríamos considerar en el caso humano, que una persona que va a ser asesinada por unos caníbales, esté siendo menos respetada que un niño siendo enviado por sus padres o tutores a trabajar para mantenerlos. En ambas situaciones, los individuos son reducidos de la categoría persona a objetos o recursos para satisfacer a otros.


Un perro que es usado como rescatista, no es más respetado que un perro que está siendo usado para experimentos.

Nosotros podríamos asumir que en su misma situación preferiríamos una cosa que otra, basándonos en la violencia explícita, sin embargo, esto no dice nada acerca del respeto como personas no humanos que son estos seres. Nosotros no tenemos porque decidir si los usamos con violencia implícita o explícita, ese no es el dilema. Lo correcto es no usarlos de forma alguna, no se trata de elegir cómo podemos explotarlos, sino de dejar de usarlos para nuestros fines. Traer al mismo nivel de consideración moral que tienen actualmente los perros, gatos y demás animales domesticados, al resto de los animales no humanos, no es ningún favor, no es respetarlos en nada, ya que es simplemente cambiar el modo en que abusamos de su inocencia para servirnos a nosotros los humanos, bajo la excusa de que "les queremos".

Si queremos ser justos y congruentes con nuestra preocupación moral, debemos dejar de usarlos para nuestros fines, ser veganos - con todo lo que ello implica, respecto a dejar de usar a cualquier animal no humano para nuestro beneficio -, y en todo caso, acoger a los que se encuentran en situación de abandono, pero para resguardo y protección de nosotros hacia ellos, no para obtener beneficios a cambio, ya que recibirlos en nuestro hogar es un acto que se supone es altruista, no por conveniencia.